ED .- En el año 1972 puse en marcha, con otro socio, una fábrica en Madrid dedicada, exclusivamente, a la fabricación de gafas tanto de pasta como metálicas. Con el paso de los años la nave se trasladó a Reus. La competencia era feroz porque en toda España había unas 40 empresas dedicadas a su fabricación, pero todo iba bien. Aún así, al cabo de 20 años tuvimos que venderla porque vimos que no podríamos hacer frente a la China. Hoy en día no quedan empresas de éstas en nuestro país”. El negocio de la fabricación de gafas fue uno de los muchos que Artemi Teixidó Borràs tenía en marcha por aquel entonces y su venta sólo supuso una pequeña piedra a lo largo de su exitosa carrera empresarial. De ésta destaca, por encima de todo, el haber sido fundador, en 1952, de Indústries Teixidó, una empresa líder en la fabricación de piezas para los automóviles y del sector de la informática y que, en la actualidad, cuenta con 450 trabajadores exportando el 99 por ciento de su producción a más de una veintena de países de todo el mundo.
No obstante, el negocio creado por Artemi Teixidó, con estudios en el campo mercantil y muy vinculado con la vida social y asociativa de la demarcación, empezó con tres trabajadores en unos bajos de Riudecols fabricando tornillos y charnelas paras las monturas de las gafas. Teixidó decidió iniciar el negocio porque adquirió un conjunto de maquinaria que le permitió consolidarse en la fabricación en serie de piezas mecanizadas de alta precisión y calidad. A partir de ese momento, la firma inició un proceso de diversificación un tanto sorprendente destinado a los componentes y piezas para encendedores recargables de gas. Superada la década de los 60, Indústries Teixidó experimentó un gran incremento gracias a su especialización en el campo del encendedor donde fabricó las válvulas para cargar el gas en los encendedores y fue pionero en la construcción de las ruedecitas que permiten encender los mecheros. Teixidó fue unos de los fundadores de FlamaGas SA, donde continúa actualmente como accionista, al igual que de Indústries Prats y, como no, de Multiòptiques Teixidó.
A principios de los 70 decidió ampliar la nave de Riudecols con lo que la empresa pasó a tener unos 200 empleados y empezó en el campo de la electrónica. En aquella época también empieza a operar en el ámbito de la informática, concretamente, en componentes para ordenadores. A partir de allí continuó con su consolidación en el campo de la electrónica y, a finales de los 70 principios de los 80, la fábrica continuó creciendo en estos campos y empezó su apuesta por los mercados exteriores. La entrada al sector de la automoción, siempre con la calidad por bandera, fue la que terminó por situar a la compañía entre las líderes en estos dos sectores capitaneados ya por Ferran Teixidó, uno de sus hijos y responsable de la gran expansión de la empresa que dispone de un complejo industrial de 33.000 metros cuadrados de los cuales 12.000 están edificados. Como se puede apreciar, Artemi Teixidó siempre se caracterizó a lo largo de su carrera empresarial por reinvertir y diversificar las ganancias en distintos negocios.
Biografia
Fundada por Artemio Teixidó en Mayo de 1952, inicia su actividad con 4 operarios de Riudecols, fabricando piezas para monturas de gafas. Los inicios son difíciles dado que el país no cuenta con recursos y debido a las restricciones de energía eléctrica, se ha de trabajar con horarios no previstos, yendo a buscar a los operarios a sus casas cuando se disponía de electricidad.
A finales de los 50, se hace la primera ampliación ubicándose en el emplazamiento actual, en una primera nave.
La consolidación de la empresa se efectúa en la década de los 60 con la expansión del país. A finales de la década se hace una nueva ampliación de 1500 m2 y durante la década de los 70 se empiezan a hacer los primeros escarceos en cuanto a la exportación.
Desde mediados de los 80 hasta la fecha, la empresa entra en una fase de consolidación en cuanto al mercado exterior permitiendo afrontar la globalización con un margen de seguridad elevado y permitiendo en la actualidad el haber afrontado las evoluciones del mercado, sin tener que llegar a situaciones límite.